Más que chinches de cama: chinches de viaje
Los chinches de cama (Cimex lectularius) llegan a nuestros hogares principalmente a través de viajes. Su origen más habitual son países de Sudamérica, África o Asia, donde esta especie no está erradicada. A diferencia de otras plagas, no entran por ventanas ni alcantarillas: viajan en maletas, ropa y equipaje, lo que los convierte en un problema que puede afectar a cualquier hogar independientemente de sus condiciones higiénicas.
Al chinche no le gusta llamar la atención: permanece escondido durante el día en colchones, canapés y rendijas de los dormitorios, y sale a alimentarse de noche, al caer la tarde o al amanecer. Cuando empezamos a notar sus picaduras, la población ya es elevada. En España se consideraban una especie erradicada tras la gran plaga de los años 60, pero la proliferación de los viajes internacionales los ha convertido en una realidad cada vez más frecuente en zonas urbanas.